• Oriol Vilanova // Spanish

"Blue Beauty" nunca falla


Era la primera vez que el RACC organizaba un Rally de Clásicos y debido a su solvencia organizativa en muchos eventos automovilísticos de primer nivel todo apuntaba a que iba a ser un éxito.

La ventana de coches admitidos era amplia; desde 1947 hasta 1986, y yo me decidí apuntar con uno de mis coches favoritos y que desafortunadamente no utilizaba desde hacía casi 2 años. Dias antes de la carrera me decidí a preparar el coche y comprobar de que todo funcionara correctamente. Evidentemente le costó algo arrancar después de un letargo demasiado largo pero cuando arrancó, su sonido me arrancó también una gran sonrisa. Me di cuenta que tenía la ITV caducada y en fallé en el primer intento pues me detectaron una descompensación en la frenada del tren anterior pero aprobé al segundo intento después de subsanar una pequeña pérdida en un bombín que había empapado de líquido de freno el tambor y había comprometido la eficacia de su frenada.

A medida que se aproximada el día del Rally, más me ilusionaba. Para mi sería un buen test para una de mis carreras favoritas; la Mille Miglia y el marco ideal para debutar con un Blunik (Para los expertos en regularidad, el mejor chisme para conseguir una gran precisión en las etapas cronometradas). Además, en esta aventura me acompañaría mi amigo italiano Daniele Rizza. Entablamos una gran amistad después de ser nuestra asistencia el la Mille Miglia del año pasado. Era la primera prueba que hacíamos juntos compartiendo volante y seguro que no será la última. Daniele es un excelente mecánico y un gran piloto además de ser uno de los mejores restauradores de Italia y gestiona desde s